Final de partido: Aptitudes Emocionales=2 Capacidades Intelectuales=1

29 Ekaina 2015

Los expertos descubrieron en los años 80 que en el hombre caben distintos tipos de inteligencia e incluso llegaron a un consenso para enumerarlas y ponerles nombre a cada una de ellas: lógica, lingüística, corporal, musical, espacial, naturalista, intrapersonal e interpersonal; en resumen, aptitudes emocionales y capacidades intelectuales.

Afortunadamente, se concluyó que ninguna de ellas es más valiosa que las otras y que la inteligencia, llamémosla académica, que nos permite obtener títulos y méritos educativos, no es un factor decisivo para conocer la inteligencia real de una persona, en contra de los estereotipos que la sociedad actual sigue aún manteniendo al respecto.

Las tareas que desarrollamos en nuestra vida precisan del uso de la mayoría de las inteligencias, en mayor o menor medida, y lo más inteligente, valga la redundancia, es aprender a dominarlas para tener éxito en la vida, entendido el éxito de manera distinta por cada uno.

El sistema educativo está intentando pasar de ponderar en exceso las inteligencias lingüísticas y lógicas a valorar y enseñar el resto de las inteligencias, trabajando en una educación por competencias, con un objetivo claro: preparar para la vida. Si bien, la nueva ley educativa da un paso atrás en este concepto, pero ese sería otro debate.

Tras la lectura de lo anterior insisto en que podemos sentirnos afortunados -al menos a mí me lo parece- porque se deduce que ya no debemos llamar inteligente solo al que mejores calificaciones obtiene en las distintas disciplinas sino a aquel que mejor sabe enfrentarse a la vida porque ha sabido también desarrollar sus aptitudes emocionales.

Y seguimos con las buenas noticias: la inteligencia emocional puede ser fomentada y fortalecida en todos nosotros; no todos podemos tener inteligencia musical pero sí inteligencia emocional.

La inteligencia emocional se define como la habilidad para gestionar bien las emociones; tanto las nuestras como las de los demás. Esta definición conlleva conceptos tales como: empatía, tolerancia de presiones y frustraciones, capacidad de trabajo en grupo, positivismo, resiliencia, “mano izquierda”, optimismo, motivación, adaptación al cambio… tanto en la vida personal como profesional…201507 APE inteligencia

Está estadísticamente demostrado que el éxito y la eficacia laboral dependen en un 20% de las competencias técnicas que poseen los profesionales y un 80% de este éxito depende del nivel de competencias emocionales y sociales que tengan dichos profesionales, con el consiguiente beneficio para las empresas.

Si tal es la proporción, debiéramos reconocerla, trabajarla y potenciarla en nuestras organizaciones para no encontrarnos con personas contratadas por su capacidad intelectual, su experiencia comercial o su excelente formación académica, y despedidos por su falta de inteligencia emocional y social.

Ainhoa Patiño Etxeondo

 

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