• opiniones

El futuro se llama servicios

José María Aracama Yoldi, Director general de Sodena
Medio: CEN 7 días

La “historia” del león y la gacela que tanto gustaba, en los años ochenta, al entonces todopoderoso José Ignacio López de Arriortúa, lo mismo que sus referencias al “señor trabajador” corresponden a una época aún reciente pero ya superada, en las relaciones industriales.

El futuro de mañana se parece poco al que se nos dibujaba hace poco más de una década, cuando la clave era: producir y reducir costes, que siempre estará bien. En cuanto a la calidad, por favor, que nadie me toque la calidad y su filosofía, porque el objetivo universal de ayer y de mañana siempre será la excelencia. Las palabras y estilos que se llevan en el siglo XXI se inclinan más por el cliente, los servicios, flexibilidad, logística y externalización, localización, responsabilidad social corporativa y poco más, bajo la premisa permanente de la competitividad y el desarrollo sostenible.

Nos cuesta arrancar y cambiar el rumbo de determinados sectores, pero en la innovación y los servicios está el “encanto” y el éxito. Objetivos y estrategias favorecen proyectos empresariales, pero el gran filón por descubrir en el sector empresarial de la Comunidad Foral son los servicios: directos, de calidad, exportables, con conocimiento y valor añadido. Servicios que reconozca la industria y la administración, el cliente y la sociedad. Servicios que, con el máximo aprovechamiento de las nuevas tecnologías que tanto nos igualan, nos permitan atender y solucionar -desde aquí- también los problemas de allí.

El mundo de los servicios nos permite viajar del cero al infinito, con las únicas estaciones o dependencias del cliente, la ética y las limitaciones físicas. El buen Servicio es mucho más que una inversión en ladrillo o producir aquí hasta que en otra región o país encuentre mano de obra más barata.

El poder de decisión y los centros de I+D son decisivos a la hora de “anclar” un proyecto en un país o región. Docenas de empresas con raíces navarras, pero dependientes en exceso del coste de la mano de obra y de un producto con escaso valor añadido están muriendo lentamente. Se trata, por lo general, de empresa auxiliar, pero no de servicios

En las últimas semanas, desde la Administración, se viene repitiendo la oportunidad que ofrece el sector servicios para muchos emprendedores, también para empresas constituidas, lo mismo que para inversores y sociedades de capital riesgo.

Habló de servicios y telecomunicaciones el Presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, en el reciente V Congreso Nacional de Entidades de Capital Riesgo. El Consejero de Industria y Tecnología, Comercio y Trabajo, José Javier Armendáriz, ha repetido en las últimas semanas que uno de sus objetivos en la presente legislatura, pasa mayoritariamente por crear micropymes y favorecer el autoempleo, que tantas veces es servicio.

El Gobierno de Navarra ha presentado igualmente 21 nuevas ideas de empleo y negocio para sectores emergentes: vuelve a hablar de servicios. Y el Vicepresidente y Consejero de Economía y Hacienda, Francisco Iribarren, en la clausura de la última asamblea de ANEL, centró su intervención en la necesidad y oportunidades que ofrece el sector servicios también a los proyectos empresariales de la economía social. La sociedad de la información y la e-administración necesitan también, para su desarrollo, de excelentes empresas de servicios.

Dicen que es bueno predicar con el ejemplo. Así que en estas últimas líneas quiero recordar como desde Sodena, y siguiendo las recomendaciones de su último plan estratégico, se trabaja en el mejor y complementario desarrollo de proyectos empresariales relacionados con el sector servicios en Navarra: CEIN, Fundación Cetenasa, Gas Navarra, Miyabi, Nasuinsa, Senda Viva, pbL Services, Start UP Capital Navarra, Tenaria, Ecoenergía Sistemas Alternativos, Fondetursa, Net y CIMA (Centro de Investigación Médica Aplicada) son algunos de estos ejemplos.

En ninguno de ellos Sodena ha actuado en solitario, sino que son fruto de la colaboración con empresarios, directivos, empresas o entidades que también creen en los servicios. Desde luego, el futuro también se llama servicios.

 

Utilizamos cookies para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Política de cookies.

Acepto cookies de este sitio