Mito, oveja y seguidor "redsocialero"

09 February 2015

Leía recientemente que nuestro ilustre emprendedor “facebookero” Mark Zuckerberg (Markitos desde el cariño) tiene la buena y extendida costumbre de plantearse nuevos retos al inicio de cada año.

Hasta ahí nada diferente al resto de los mortales sean "redsocialeros" o no.

Profundizando algo más en la noticia, nos cuentan que para este año 2015, Mark al parecer considera que el mundo lee poco o mal y en consecuencia ha decidido crear un “Club de Lectura” denominado “A year of books” al que pueden unirse todos sus seguidores (lo que en el mundo no virtual llamaríamos fans), con el propósito de leer un libro cada dos semanas.

Y la cosa es que el primer libro que ha recomendado, tres horas más tarde ya no podía adquirirse ni en Amazon ni en la mayor cadena de librerías de EEUU.

Dice la noticia que de momento tiene 178.000 seguidores, ahora supera los 280.000, pero que el potencial es de 30 millones.

Honradamente me cuesta creer que esta iniciativa consiga que 30 millones de personas vayan a leer 24 libros al año. Considerando que Finlandia es el país que más lee y la media está en 47 libros al año por persona y teniendo en cuenta que países como EEUU, Canadá, Alemania e incluso España, leen una media de poco más de 5 horas semanales creo que el esfuerzo para seguir a Markitos va a ser elevado.

No es que me parezca mal que se anime a la lectura y que este hábito se extienda entre la población; de hecho me considero una ávida lectora. Simplemente sorprende el hecho de que en el siglo XXI, algo tan antiguo como la lectura, pueda convertirse en noticia de la mano de líderes de las redes sociales y que en este caso los gustos personales de Mark calen en sus seguidores hasta un punto en el que están dispuestos a dedicar buena parte de su tiempo a lo que el "mito” decide. ¿Leyendo 2 libros al mes, les quedará tiempo para seguir siendo “redsocialeros”?20150210 BlogMEL2

Dejaríamos para otro día el análisis sobre cómo decide nuestro Mark el libro que hay que leer y si están detrás de ello las grandes editoriales. Desde luego como acción comercial no tiene precio.

¿Qué diferencia substancial desde el punto de vista de fans que siguen al “mito” hay entre este hecho y todos los que siguen fielmente los hábitos deportivos, alimenticios, culturales, modo de vestir, aspecto físico o incluso el pensamiento sociopolítico de sus ídolos?

¿Nos parece una “frikada” que alguien siga las pautas alimenticias que marca por ejemplo Belén Esteban y no que se siga la pauta marcada por Mark?

¿Y la felicitación de año de Mark con Priscilla y su perrito en su perfil de facebook? ¿No es comparable a las de famosos en destacadas revistas del corazón brindando por nuestra felicidad para el nuevo año?

¿Necesitaba el mundo a Mark para leer más? ¿Será quien tenga que educar a adolescentes en el hábito de la lectura? ¿Y si el año que viene se propone resolver dos teoremas matemáticos al mes? ¿O si decide que hay que practicar pesca submarina dos veces al mes? ¿Y si decidimos nosotros qué queremos hacer dos veces al mes? ¿Y si como “redsocialeros” dejamos de ser ovejas y vamos poco a poco entendiendo que es un gran medio de comunicación pero que en ocasiones puede ser tan alienante como otros tradicionales? ¿Y si entendemos que debe de haber una gran diferencia entre ser seguidor “redsocialero” y formar parte de un rebaño?

No seré yo quien realice una disertación sobre el comportamiento humano colectivo ante los “mitos” y las consecuencias que tiene. Lo dejo para los expertos. Sí me gustaría destacar que cuanto más seamos “ovejas de rebaño”, más fácil será para los “mitos” conseguir sus objetivos, que por más que nos los disfracen, tienden a tener un interés que no siempre es altruista.

El mundo de la empresa en ocasiones tiene más ovejas que las deseadas y los “mitos” a veces se llaman jefes. Hay empresas donde las personas quieren ser ovejas, por comodidad, para que las cosas no cambien, para no pensar, para cuando algo salga mal culpar al jefe, para que todos sean iguales... y hay jefes que también prefieren tener ovejas, para no ser cuestionados, para que se ejecuten sus órdenes, también para que cuando algo salga mal, puedan culpar al rebaño..., y tristemente no se dan cuenta de que a su vez ellos también son ovejas de otro rebaño.

20150210 BlogMEL1Mi reto para 2015 sería retar a todos los Markitos para que sus retos personales de 2016 sean el de no hacer público cuál va a ser. Sería que en lo profesional los “mitos” y los jefes fueran capaces de prescindir de sus rebaños y que impulsen que la conducta colectiva sea más independiente en su pensamiento, menos manejable, más crítica, más exigente, menos “dadaporhecho”, más profesional, más diligente.

Que la capacidad de las empresas para definir sus objetivos esté centrada en la información, la ausencia de presiones innecesarias, la consciencia de lo que realmente es imprescindible para la creación de valor, en el entendimiento de las razones que llevan a fijar las metas, la participación en su fijación de las personas implicadas, en la posibilidad de que se puedan alcanzar y en la satisfacción de que la involucración forma parte del éxito en su consecución.

Volviendo al libro recomendado por Markitos, resulta que trata de cómo están cambiando en el mundo los colectivos, lobbies o grupos donde se concentra el poder. De cómo los emprendedores pueden tener más al alcance de su mano cambiar modelos empresariales que las grandes corporaciones, o cómo movimientos ciudadanos pueden ejercer más por los cambios que los partidos políticos.

En definitiva, cualquiera que haga el cambio, mi reto para 2015 sería que la elección se produzca desde el ejercicio de la libertad, entendida como la capacidad de elegir estando informados y sin estar sometidos a presiones, coacciones o amenazas, aunque sean veladas... pero claro..., entonces... ¿seríamos humanos?

Mª Eugenia Lecumberri Alli
 

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